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Arqueología de los Valles Cruceños

Arqueología de los Valles Cruceños

Los valles cruceños, en Bolivia, ocupan las provincias Florida, Vallegrande y Caballero del departamento de Santa Cruz, con una extensión cercana a los 13.000 km2 y una altitud entre los 1.200 y 2.000 msnm. Situados entre las tierras altas del altiplano andino y las tierras bajas amazónicas constituyen una región característica con un clima templado, pluviosidad variable y orografía e hidrología típicas que permiten mantener áreas xéricas, semidesérticas, junto a bosques húmedos con una gran variedad de fauna y de flora que va desde cactáceas a helechos gigantes.

La fertilidad de sus terrazas fluviales ha atraído a las gentes de otros lugares desde hace miles de años. El movimiento humano que hoy se observa ya existió en tiempos prehistóricos y los valles fueron el asentamiento de pueblos llegados desde las tierras bajas, originando culturas que, en su conjunto, forman un enclave original y único. El estudio arqueológico de la región ofrece la posibilidad de acercarnos al conocimiento de estas gentes. El estudio de sus asentamientos, restos materiales y culturas son los objetivos del Proyecto Arqueología de los Valles Cruceños.

Más de la mitad de los sitios arqueológicos de los Valles pertenecen a las culturas mojocoya o grey ware correspondientes al periodo intermedio temprano con una antigüedad de 1.500 a 2.000 años. Las gentes que las desarrollaron dejaron restos materiales característicos cuyo análisis nos permite conocer su forma de vida, determinar el área que ocuparon, los posibles caminos seguidos para su llegada desde las tierras bajas e indagar en el pueblo o los pueblos que las originaron.

 

EL MUSEO DE HISTORIA NATURAL NOEL KEMPFF MERCADO ESTA DE ANIVERSARIO 36 AÑOS

El Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado es, en sentido metafórico, un “banco” que resguarda y documenta, según estándares científicos universales, el patrimonio natural del Oriente Boliviano. En esencia, es una institución científica que estudia la biodiversidad actual y del pasado, y genera un invaluable conocimiento frente a las incertidumbres ambientales del futuro. Sus investigadores, muchos de ellos voluntarios y “ad honorem”, trabajan con el material biológico y geológico de las colecciones científicas, aportan los insumos indispensables para diseñar las herramientas de gestión necesarias para lograr un desarrollo económico y humano sustentable, más justo y con equidad sobre los recursos naturales.

El Museo al estar cumpliendo sus 36 años de existencia, ha logrado posicionarse como una de las más completa Institución Científica Autorizada del país al contar con siete áreas de trabajo (Botánica, Zoología de Invertebrados, Zoología de Vertebrados, Limnología y Recursos Acuáticos, Paleontología, Geografía, Educación Ambiental y Comunicación). Tiene a su cargo la custodia de más de un millón de muestras biológicas y geológicas de importancia a nivel mundial, incluyendo holotipos y paratipos de especies nuevas descritas para la ciencia; aspectos que sin duda son valorados y reconocidos por la comunidad internacional y ubican a la institución como una de las más importantes a nivel nacional y continental.